22 Mar

Huaicos, urbanismo y el largo plazo (Perú)

Casi toda la población de Perú vive al pie de la gran cordillera de Los Andes o en sus estribaciones. Y en consecuencia los aluviones de agua, lodo y materiales que arrastran a su paso, tienen una tradición ya histórica, de la que existen registros de por lo menos varios siglos. Este mes pasado, antes de que la cadena de graves huaicos de estas últimas semanas saltara a los medios internacionales, los damnificados de Chanchajalla (en el distrito de La Tinguiña, provincia de Ica), reclamaban ayuda para acometer defensas ribereñas y viviendas dignas.

 

 

No hace falta buscar mucho para descubrir que a principios del siglo XVIII, todavía en tiempos de la Colonia, el Corregidor Antonio Cañedo remitía desde España a Ica la cantidad de 100.000 pesos de la época para la construcción del Desaguadero de Chanchajalla. Y así sigue el pueblo, “un pueblo sumido en el fango” (La República, 29-1-2017), trescientos años después.

 

Nuestro amigo Miguel Romero dice en una entrevista de hace dos días que el problema es la invasión de las quebradas por las viviendas informales, la pasividad -interesada– de los gobernantes locales y las mafias de los traficantes de tierras (del tipo Rodolfo Orellana). Según Romero, todas las ciudades peruanas, Lima incluida, están hechas 70% de invasión y 30% de manera formal.

 

El problema es ingente y más allá de las reconstrucciones urgentes y ayudas inmediatas a las víctimas, parece imprescindible tomar una visión de largo plazo. Incluso en países desarrollados y no montañosos, el problema es grande. En el Reino Unido, el Royal Town Planning Institute -RTPI-, estima que más de cinco millones de viviendas están construidas en zonas inundables. Pero en Perú las dificultades son todavía mayores. La presión demográfica, déficit de vivienda, la orografía y el tamaño del país, exigen una gran coordinación. Algo como el RTPI -que ya tiene 100 años y 23.000 miembros-, vendría bien.

 

Precisamente dicho instituto publicó en 2014 el estudio “Planning Horizons: Why planners need to be at the forefront of responses to climate change and demographic change, en el que plantea estrategias ¡a un siglo vista!

 

Como bien dice Miguel Romero, es el momento de que gobierno central, administraciones regionales y locales, universidades, Capeco y los profesionales del sector, formen una gran alianza y constituyan un organismo estable para ayudar en las estrategias de largo plazo sobre este tema. A cien años de plazo, si hace falta.

 

Porque los huaicos seguirán. De lo que se trata es de que hagan el menor daño posible.


 


0 Comment

Would you like to join the discussion? Feel free to contribute!

    Write a Reply or Comment

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

    Xanadú: ¿buen negoc… Marzo 15, 2017 xanadú Paz Centenario y Send… Marzo 22, 2017