10 Ene

La concentración de Leed y su impacto comercial

El USGBC tiene en su página web a fecha de hoy (10 de enero de 2018), un total de 55.872 inmuebles con certificación. Se agrupan en sus cuatro niveles históricos de certificación:

 

  • 6.467 Leed Platino (11,6%)
  • 17.989 Leed Oro (32,2%)
  • 17.459 Leed Plata (31,2%) y
  • 13.957 Leed “Certified” (25,0%)

 

Tiene además otros 1.648 pre-certificados de los que:

 

  • 181 Leed Platino (11,0%)
  • 1.094 Leed Oro (66,4%)
  • 241 Leed Plata (14,6%) y
  • 101 Leed “Certified” (6,1%)

 

Bien entendido que las cifras incluyen las diversas categorías de certificación que otorga Leed, unas 20 en total. Y también, y tendremos que refinar en una próxima, que la vivienda en Estados Unidos (y Estados Unidos en general), para la que la certificación Leed está muy extendida, “engorda” la números, pero asumiremos, de momento, que no altera las proporciones.

 

Como puede verse, al comparar el “histórico” de Leed y el “work-in-progress”, los inmuebles en trámite de certificación o pre-certificados, se ha producido un claro corrimiento hacia las certificaciones más altas, el Oro en particular, que representa 2/3 de lo pendiente, 66,4%, frente al 32,2% histórico. Lo que sucede actualmente dobla su tendencia histórica. Parece como que, “una vez metidos en el lío” de conseguir una certificación Leed, vale la pena apuntar alto.

 

concentración leed impacto comercial

 

Más allá de la “búsqueda de la excelencia” en términos de sostenibilidad que ese corrimiento representa, que está bien, ello tiene algunos efectos en la imagen de los edificios. Como que el Leed Plata y el “Certified” pierden atractivo comercial y el “Leed Oro” se convierte en un estándar habitual. Algo así como el “y qué menos”. No nos sorprendería que el USGBC esté pensando en un futuro reacomodo de estas escalas, a riesgo de que, de no hacerlo, la certificación Leed acabe siendo un “Platino u Oro y si no… no vale la pena”. Cosa que no debería interesarles porque desincentiva, comercialmente se entiende, a todo el que no pueda alcanza como mínimo el Oro.

 

Algo así como si en las Olimpíadas quitaran el Bronce y el Diploma y todo fuera a Oro y Plata, en ese caso. ¿Y para qué esforzarse en ser tercero? Tendrían menos interés, ¿no?

 

El Platino, no obstante, se ha mantenido en su atalaya de excelencia, representando el 11,6% de los Leed ya certificados y el 11% de los que están en proceso de certificación.

 

Veremos.


 


1 Comment

Would you like to join the discussion? Feel free to contribute!

  1. AURELIO RAMIREZ-ZARZOSA

    enero 11, 2018 at 8:37 am

    En nuestra amplia experiencia, los edificios LEED-ORO son generalmente LEED-PLATINO fallidos. Las corporaciones cuando plantean un edificio LEED las primeras veces, lo suelen querer PLATINO, pero públicamente indican que persiguen el nivel LEED-ORO, por si les falla.

    Una vez logrado el nivel LEED-PLATINO y comprobar sus ventajas durante la operación y mantenimiento del mismo, todos los nuevos edificios los plantean PLATINO.

    Responder

Write a Reply or Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Los Leed Platino de A… enero 10, 2018 leed platino america latina Los Leed Platino de A… enero 10, 2018